lunes, 30 de abril de 2012

la realidad del mundo


REALIDAD SOCIAL Y POLÍTICA MUNDIAL

- En muchos países, la desigualdad entre los salarios que devengan los trabajadores calificados y los no calificados se ha acentuado desde mediados del decenio de 1980, ya que los salarios mínimos reales han disminuido al tiempo que se produce un brusco aumento de los ingresos más altos. China y la India han experimentado un considerable crecimiento de los ingresos, pero sigue habiendo enormes diferencias. En los países desarrollados, la diferencia de ingresos se ha acentuado especialmente en el Canadá, el Reino Unido y los Estados Unidos.
- Pese a los progresos logrados en algunos contextos, la desigualdad en materia de salud y educación se ha ampliado, sobre todo dentro de los países. El Africa al sur del Sahara y partes de Asia se encuentran en la peor de las situaciones. Las desigualdades en la esperanza de vida se han ampliado extraordinariamente. El VIH/DSIDA ha agravado esas diferencias, sobre todo entre el Africa y el resto del mundo. También hay grandes diferencias en el acceso a la inmunización la atención materno-infantil, la nutrición y la educación. La desigualdad entre los sexos en el acceso a la educación se ha reducido en cierta medida, pero se mantiene. Esta situación contribuye a una crisis de capital humano que amenaza la sostenibilidad de la lucha contra la pobreza.
La violencia suele tener sus raíces en la desigualdad. Es peligroso para la paz y la seguridad tanto a nivel nacional como internacional dejar que se profundice la desigualdad económica y política. Esas desigualdades, sobre todo las luchas por el poder político, la tierra y demás bienes pueden crear la desintegración social y la exclusión y dan lugar a conflictos y a la violencia. Entre las manifestaciones de esa violencia, analizadas en el Informe, figuran la guerra, el uso de niños soldados y la violencia doméstica y por razón de sexo.
-Es característico que se excluya a los pueblos indígenas, las personas con discapacidad, los ancianos y los jóvenes de los procesos de adopción de decisiones que afectan a su bienestar. A estos grupos, que a lo largo de la historia han sido objeto de discriminación, todavía se les suele denegar sus derechos humanos básicos. También se les suele excluir del proceso político. Sobre la base de estas conclusiones, en el Informe se recomienda que:
- Hay que poner remedio a las asimetrías mundiales derivadas de la globalización y hacer hincapié en una distribución más equitativa de los beneficios de una economía mundial cada vez más abierta. La promoción de la participación democrática de todos los países y pueblos en los procesos que determinan el programa internacional para el desarrollo deberá facilitar este propósito. · Se debe promover la democracia y el estado de derecho y se deben hacer esfuerzos especiales para integrar a los grupos marginados en la sociedad. La voluntad política debe dar un espaldarazo a estos esfuerzos.
- Para prevenir un conflicto mundial y la violencia, se debe prestar atención a la reducción de las desigualdades en el acceso a los recursos y las oportunidades. · Las condiciones de la economía no estructurada deben mejorar estableciendo programas de protección social y mejores vínculos entre las economías estructurada y no estructurada.
- Se deben ampliar las oportunidades de empleo productivo y decoroso, los jóvenes deben ser el centro de las políticas y programas de empleo. Con un empleo decoroso, los que estén en condiciones de asegurarse un empleo y recibir una remuneración suficiente, prestaciones y protección de la ley también estarán para expresar sus inquietudes y participar más activamente en la sociedad. El Informe lanza un alerta en el sentido de que, si no se procura rectificar la desigualdad imperante en el mundo y reivindicar la visión amplia del desarrollo social que fue el acuerdo de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social, celebrada en Copenhague en 1995, el marasmo de la desigualdad se perpetuará y se verán frustrados los esfuerzos para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

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